Hace tiempo ya que los demonios de mi pasado se derrimieron,
y aúnque tuvo que pasar tanto tiempo valió la pena esperarlo...el
amor
Somos errantes vagabundos,
que vamos por el mundo tratando de encontrar,
alegrías que nos hagan mas dichosos,
que nos puedan dar felicidad.
Y cuando la tristeza nos agobia nos ponemos a cantar,
canciones que traigan a la mente,
recuerdos tan lejanos, que nunca volveran.
Julio Iglesias les llamó
Vivencias y le cantó a sus veinte años.
Yo solo les digo historias...
Pasaron ya muchas lunas y le dí muchas vueltas al sol
y mientras le robaba algunas horas al sueño,
soñaba despierto con una historia...
Aveces le tuve que decir a mi memoria que no fué cierto,
que no era esa la tierra, ni tampoco era ese su nombre.
Y mi memoria haciendo un esfuerzo, le cambió la cara y la voz.
Me dijo adios y no miré una lágrima,
sin un reproche soltó mi mano.
No me dijo nada, solo me miró a los ojos
y fingiendo una sonrisa se fué despacio.
Hace tiempo ya que sus risas se apagaron,
de su voz solo me queda un leve arruyo,
y en las paredes de su espacio en mi memoria...
le puse otro nombre a su recuerdo.
Hay muchas lunas todavía que pasarán al tiempo;
quizas mi viaje alrededor del sol complete un siglo.
Y por cada vez que la vida me lleve en un camino que no es grato,
le cambiaré la reglas al juego para que nadie pierda.
Se llamaba María,
nació en una noche de soledad
entre las páginas de una libreta,
le pinté la mirada color de miel,
le puse un dulce sabor a sus labios.
Y María y yo caminamos largos años,
ella la musa...yo el poeta.
Y juntos reimos y juntos lloramos,
ella me presto su cuerpo y sus manos,
llenamos un tiempo de paseos mágicos...
A mis quince años llegó con una sonrisa,
y un año después se fué con una lágrima,
pero en el tiempo en que posaba para mi lienzo,
yo fuí feliz con ella...mientras ella me inspiraba.
Hagamos poesia
Ayer fuiste más que una ilusión fugaz,
para mí fuiste más. Para mí...
tu piel ardiente vive dentro de mí
y tu recuerdo me ayuda a vivir,
el brillo de tus ojos en la oscuridad
me hizo temblar, me hizo feliz
y el timbre de tu voz se hizo canción,
que llevaré por siempre...en mi corazón,
he dejado los años correr,
y mil motivos para hacerme olvidar,
he buscado en otros labios calmar,
el ansia febril que me impulsó a tí,
más cada noche te creo mirar,
como estrella en el cielo brillar,
pero estas tan lejana,
que nunca te podré alcanzar.