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Cuento antediluviano
Cuento antediluviano — Antonio — Blog · Blog en MundoPoesía
Según nos cuenta el libro del Génesis, los seres vivos que habitan la tierra deben su existencia y evolución a Noé, quien por orden de Dios construyó un arca para salvar a una pareja por especie, del Diluvio enviado, como castigo por el mismo Dios, a la Tierra al no gustarle lo que había creado y al ver como los seres descendientes de la unión de los ángeles caídos y las hijas de Caín (Nefilim), se apoderaron de ella extendiendo la maldad y el pecado en toda su extensión.
Ver el archivos adjunto 38458 A partir de este momento lo que aquí se vea escrito si pareciese inaudito, será parte de este cuento. Basado en el argumento, donde Dios quiso buscar a quien debía encauzar el futuro de la Tierra. Y aunque, crea que no yerra. ¿No se podrá equivocar?
Dicho Libro Sagrado nos cuenta, la convocatoria que ordenada por Dios, hizo Noé a cada una de las parejas de animales. Estos debían convivir al menos cuarenta días y cuarenta noches en la misma embarcación. Esa orden exigía que se debiera escoger al ser más apropiado, de los que se presentasen a dicho cargo, para que implantase justicia y dictaminase entre los diferentes litigios que presumiblemente pudiese haber y a quien se le otorgaría el titulo de rey.
Noé para un ser divino organiza el gran evento otorgará de momento al más sabio y con buen tino. Ha de encauzar el camino para elegir un monarca que les gobierne en el arca mientras el agua no cese y en su saber él hiciese al búho eventual jerarca.
Para lo que se convocó una reunión del consejo de ancianos universal que presidiría el honorable búho.
Después de un arduo y largo debate, dando con su mazo tres veces en la mesa, dictó su ilustrísima el búho, que cada uno de los allí concurrentes que quisiera optar a dicho cargo, debería exponer las cualidades propias que les otorgase ser merecedor de ello, con la condición de ocultarse al jurado, compuesto por ocho ángeles, que tenían la facultad de poder ver tras cualquier elemento opaco y a quienes se le anularon provisionalmente dichas facultades. El jurado sería presidido por Dios en última instancia y en caso de igualdad en la votación final emitiría su voto de calidad para deshacer dicho empate. Ocultos detrás de unas telas y sin dar sus nombres, los candidatos se dispusieron a exponer sus argumentos y sus mejores condiciones para desempañar tal cargo.
Ver el archivos adjunto 38459
Para lo que se convocó una reunión del consejo de ancianos universal que presidiría el honorable búho.
Después de un arduo y largo debate, dando con su mazo tres veces en la mesa, dictó su ilustrísima el búho, que cada uno de los allí concurrentes que quisiera optar a dicho cargo, debería exponer las cualidades propias que les otorgase ser merecedor de ello, con la condición de ocultarse al jurado, compuesto por ocho ángeles, que tenían la facultad de poder ver tras cualquier elemento opaco y a quienes se le anularon provisionalmente dichas facultades. El jurado sería presidido por Dios en última instancia y en caso de igualdad en la votación final emitiría su voto de calidad para deshacer dicho empate. Ocultos detrás de unas telas y sin dar sus nombres, los candidatos se dispusieron a exponer sus argumentos y sus mejores condiciones para desempañar tal cargo.
Considerando su estatus, al señor búho, como presidente del consejo de sabios, le había sido otorgado el privilegio de ser el rey provisional mientras se elegía al definitivo, aunque como juez justo y dando ejemplo se dirigió a la plebe allí reunida y ululando dijo:
- Estando en mi cargo atento por impartir la justicia no quiero tener malicia ni promover desaliento. A vosotros os aliento a demostrar sabiamente razonando con la mente lo que aquí quede de cierto, eligiendo con acierto un monarca coherente.
El más hábil y aprovechando su jerarquía impuesta en una parte de la Tierra y pensando que la misma debía por ello prevalecer también en la embarcación, dio un paso al frente disponiéndose a exponer sus razones y rugiendo dijo:
Al ser el rey de la selva mi jerarquía aquí expongo, con este aval os propongo la monarquía me vuelva. Que la evolución resuelva estructuras inferiores pues mis fauces superiores muestran toda mi valía, sólo por mi anatomía me encuentro entre los mejores.
Enojado por la arrogante exposición del postulante anterior, se abrió paso otro conferenciante con un barrito ruidoso y un pesado caminar hacia el centro de la reunión, donde expuso:
- Tu título indica que eres un ególatra altanero pues si fueras más sincero no fiarías tus haberes. Si con fauces fiero fueres ¿Por qué no me plantas cara? La que a otros acallara a mis patas tú las temes. por lo que ya no te extremes en razón muy poco clara.
Respetando un riguroso orden que finalmente mandó imponer el señor búho, se aprestaron a guardar fila los demás candidatos.
A continuación con su peculiar aullido expuso sus razones el siguiente en turno que allí estaba.
Yo simpática y risueña a "búho-excencia" le expongo y argumentos le propongo de esa plaza ser la dueña. Mi paladar no desdeña una carroña apetente mi buen trato es aparente para lo que encuentre yerto, con tenacidad y acierto seré monarca excelente.
Seguidamente, reptando el siguiente se dirigió al centro de la reunión donde silbando dijo.
- Siendo servil enemiga al hombre otorgué placeres, propongo con mis haberes que escuchen lo que aquí diga. No crean en esa intriga de algún que otro interesado porque yo siempre he reptado no es verdad que es un castigo, monarca puedo ser, digo, ambición he demostrado.
Con un zureo elegante se oyó llegar volando otro postulante para dar su explicación:
- Con mi agudeza visual soy seguro imprescindible por ser creo indiscutible sobra alegato trivial. El Diluvio Universal algún día ha de acabar la historia me ha de nombrar, cuando llegue ese momento demostraré mi argumento, al tierra seca encontrar.
Con su elegante y característico andar, se acercó una señora con una bufanda al cuello coqueteando con el señor búho. Al pasar hacia el telón para dirigirse a los allí convocados, le hizo una caída de pestañas. Una cacatúa que llevaba a su grupa sacó un pergamino y dirigiéndose al jurado y al público concentrado se dispuso a leer las razones de dicha dama, pidiendo en su nombre disculpas por no hacer ella personalmente la exposición, debido a que una faringitis crónica le tenía afectadas las cuerdas vocales:
- Con elegancia y buen gusto quiero exponer mis avales en la sabana son tales ni me inclino ante el arbusto. Sin querer dar un disgusto cualquier candidato yerra, pues mi posición en tierra estando próxima al cielo siempre me ha de tener celo quien al terreno se aferra.
Seguidamente y saltando de rama en rama se presentó, con muchas ínfulas, un personaje orgulloso de su parentesco con alguno de los animales más distinguidos que allí se encontraban, con chillidos, gritos y aullidos,
- Siendo cercano pariente de quien más sabio es de largo propongo me den el cargo de gobernar a esta gente. Con mi saber incipiente y yendo de rama en rama con el nombre y con mi fama aquí me siento monarca, de todos los de la barca ninguno me da gindama.
Con unos alegres brincos y saludando con su elegante cola a su “búho-excencia” se dirigió el siguiente postulante al estrado y con un gañido después de que el señor búho diese con la maza a su cola cuando la paseaba por la mesa, dijo:
- Hechos y astucia me avalan distingo los huevos hueros hago algunos agujeros cuando sanos me regalan. Al buscarlos me señalan de ladrona pinturera que me digan quien supiera qué reino no fue usurpado, por un monarca ilustrado o un patán que no lo espera.
Una vez que el último candidato, terminó de exponer sus argumentos, y en vista de que ya se había pasado el plazo de presentación de candidaturas, los ángeles se retiraron a deliberar para elegir quién, con sus argumentos, había demostrado ser el mejor candidato.
Uno de ellos tomó la palabra y dijo:
- Yo propongo que votemos sin más preámbulos y sobre los dos candidatos más votados expongamos nuestra preferencia y nuestros argumentos para no alargar la votación, pues se ve a lo lejos cómo se acerca una gran tormenta.
Los otros ángeles accedieron gustosamente a la proposición hecha por el anterior y sin más preámbulo emitieron sus votos.
El señor búho como juez, realizó el recuento del escrutinio, haciendo un giro a izquierdas y a derechas de su cabeza, de tal manera que parecía rotar en su propio eje. Nerviosamente se dirigió a los allí congregados y con voz solemne dijo:
- Señores… por inverosímil que parezca, tengo la sospecha de que cada uno de los Ángeles Custodios de los postulantes ha elegido, sin saberlo, a su protegido por un acto reflejo al escuchar las cualidades o defectos que han descrito.
Llegando a dicha conclusión, no me queda más remedio que inhibirme del caso y pasárselo al Juez Supremo para que dictamine Él, quien deberá de tener el honor de ser el rey de todo ser vivo en la tierra, mientras dure el diluvio y después Dios dirá.
- Porque ninguno alabó a quien la vida les diera, como Supremo quisiera elegir quien es de pro. Habiendo creado yo al mundo tan imperfecto, en mi lugar por defecto que se quede quien demuestre que merece ser maestre y gobernante selecto.
Yo, señor del infinito, a vosotros di el derecho de un gobierno de provecho en vuestro barco bendito. Sin ser por ello erudito podrá optar a rey cualquiera siempre y cuando le eligiera en mayoría el jurado sería el afortunado pleitesía le rindiera.
En las virtudes descritas por los Ángeles Custodios de todos los episodios he tomado algunas citas. Y de todas estas cuitas la conclusión tengo clara, ninguno a mí me alabara pues por ello no me enojo es mi deber y yo escojo a Noé quien me adorara.
Por lo que ya desconvoco el cónclave aquí existente mi decisión es patente, a mi imagen yo convoco. Su libre albedrío invoco y en su saber será dueño al encontrar en el sueño sus ambiciones terrenas donde pondrá las cadenas a su mundo tan pequeño.
Noé, aludido y perplejo ante la decisión tomada por quien le había ordenado la convocatoria y presentación de candidatos, pidiendo la palabra, se dirigió a Él diciéndole:
-¡Oh! Señor del Universo por qué entonces convocaste si al final Tú me aclamaste en cónclave tergiverso. Siendo el resultado adverso flaco servicio he prestado pues después de pregonado, a quien se presentaría de ellos uno reinaría, me eliges como avalado.
Dios con su profunda palabra y dirigiéndose a Noé le dice muy elocuentemente:
-Se demuestra y así queda, la suma de este compendio no ha de ser un vilipendio ni disputada moneda. A quien rey yo le conceda ha de ser por un motivo que gobernase al ser vivo con suma de sus haberes, en todos estos deberes tú eres el más creativo.
Si con tú libre albedrío conculcas mi pensamiento, que sea en ese momento que sientas mi poderío. Y si con tu desafío alcanzas sabiduría, has de ver que tu valía a imagen y semejanza será mi propia semblanza. Sólo ella te quedaría.