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Romance a Las Minas
Romance a Las Minas — Antonio — Blog · Blog en MundoPoesía
I Cuentan que en la Sierra Norte cerca de Guadalajara se encontró una rica veta el filón era de plata, allá por Hiendelaencina los yacimientos estaban en el rico Canto Blanco donde a plena luz brillaba nativo argento metal entre rocas y pizarras.
Aquel acontecimiento de la noche a la mañana cambió la fisonomía de esta rústica comarca donde antes habían huertas ora tierras perforadas, agricultor y pastor cambian cayado y azada por el pico y la barrena y el oro trigo por plata.
En pocos años los pozos surgen como hierba mala pero no todas las minas dan aquello que esperaban, explotando el filón rico Santa Cecilia la llaman lindando queda la Suerte la Fortuna está cercana aunque nadie lo diría pues la inversión era escasa.
Las minas con auge pleno finalmente comenzaban a dar el fruto esperado aquel que un día soñara Don Pedro Esteban y Górriz quien con su impronta dejaba la leyenda que nos cuentan las hazañas ya olvidadas y todas aquellas gestas de esta historia ya lejana.
No todo será fortuna no todo fueron bonanzas por tanta prosperidad se pagarán cuotas altas, tal riqueza ya despierta envidias en la comarca y aquellos los lugareños pensaban que no ganaban por tanto riesgo y trabajo lo que el esfuerzo rentaba.
II Allá por mil ochocientos entre desgracias llegaban el diecinueve de octubre negras y frías jornadas, el año sesenta y cuatro a las tres de la mañana del pozo llamado Perla espeso humo asomaba barreneros y escombreros al salir dieron la alarma.
Haciendo un primer recuento se fijaban que faltaban cinco de aquellos mineros que cumplían la jornada, un capataz se dirige a Fortuna donde baja con cuatro o cinco mineros allá hasta que se encontraran la sexta con la tercera galerías de ambas plantas.
Observando como un torno cubierto parece en llamas un negro y muy denso humo sale de una nube blanca, sabe que los atrapados agotan sus esperanzas. Suben medio intoxicados y el resuello hasta en el alma, mira al cielo y a sus hombres sin poder hacer ya nada.
En varios días siguientes intentan ir a la planta por otros pozos y medios ya sin apenas confianzas. El veinticinco de octubre la tragedia se saldaba con otros ocho mineros que en circunstancias extrañas al intento de rescate muertos allí se quedaban.
Esta es parte de la historia retazos de una comarca en donde con grandes rasgos así quedó dibujada en claroscuros momentos de sus épocas doradas. Queda ahora solo un pueblo que heredó una enorme plaza con pozos ruinas y campo y una escombrera sin plata.