Regresó mi amado Señor... Qué alegría... Soy realmente muy afortunada... Mi adorado Señor, el Hombre, el Dueño de mí... Mi amor por Él es inmenso... Es un amor sano que no lleva a crímenes de la peor especie las que veo en documentales y series que muestran gente loca de remate... Pues, yo no soy así. Pero amo a mi Hombre intensamente, lo adoro, lo glorifico, lo llamo mi Señor para darle el respeto que merece, y me siento muy a gusto así... Me siento muy bien... Me siento en mi lugar cuando lo miro como a mi superior; me siento en paz conmigo misma... Me siento tan bien como nunca antes me he sentido y no encuentro eso sino en una entrega y devoción, y dedicación absoluta e incondicional a mi Ser Amado... Porque me siento como pez en el agua... Porque mi amado Señor es un buen hombre, el que merece ser amado y adorado de esta forma, merece y es digno de tener a una mujer que le ceda todo el poder y mando, que sea dulce, amorosa, complaciente, que le obedezca, que lo mime, que le de todo de sí y lo haga muy dichoso... Yo quisiera ser esa mujer... Me hace mucho bien ser así, aunque eso esté ya pasado de moda, jejeje, pero para mí es una profunda necesidad... Yo vivo sólo para Él... Arkhazul... Mi amado Señor... Tan lindo... Tan fuerte... Un hombre con carácter, con fuerza, con carisma... Un hombre maravilloso que se merece todo lo mejor en la vida... ¡Sólo pensar en poder servirle y demostrarle cómo lo amo y cómo lo respeto, lo suya que soy, me hace temblar de emoción...! Porque como mi Señor, no hay ninguno...
[05/11/2014]