Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Vieja dama vieja amiga, la que desde niño mi sueño abriga la que me acompaña en mis fatigas la que mi mañana con ansia espera, esa mi compañera taciturna hechicera de mis presagios y mi quimera monstruo que siempre espera a mis miedos surgiendo de las tinieblas. Cuando a su rostro mirarla pueda mientras su aguijón en mi acecha con la certeza, de que el mañana son hojas yertas de un pasado que en mi se aleja de un futuro que es seguro me encontraré con su grandeza. Antonio Nieto Bruna Copyright