Quién no ha sentido miedo alguna vez? Todos en algún momento de nuestras vidas hemos experimentado esa sensación, porque el miedo es un mecanismo de defensa innato, es una de las emociones primarias del ser humano. El miedo es uno de las emociones más fuertes y de las primeras que se experimenta cuando somos niños; y si algo nos asustaba, o estábamos en peligro el sentimiento de miedo se apoderaba de nosotros y en muchas ocasiones nos paralizaba o nos aterrorizaba o nos hacía reaccionar. Sentir miedo no se limita a los niños, podemos decir que este sentimiento o emoción, es uno de los mayores retos con el que muchas personas aún en su adultez no han sabido lidiar, porque los paraliza, los hace sentir vulnerables e incapaces de tomar las riendas de su propia vida y enfrentar esos miedos que son los responsables en muchas ocasiones de su estancamiento a nivel personal, profesional y sentimental
Por qué reaccionamos así ante el miedo? Lo hacemos porque nos sentimos desamparados, incapaces e impotentes de enfrentar esa realidad, son muchas los tipos de miedo que existen. Pero por otro lado el miedo nos hace reaccionar, como método de escape natural y nos ayuda a protegernos cuando nos enfrentamos a situaciones de peligro. Aunque hay personas que simplemente no reaccionan y se paralizan. Existen miedos lógicos o racionales como por ejemplo; a ser atacado por un animal, a las alturas, a morir ahogado, etc. También existen miedos irracionales estos son miedos psicológicos, miedos viven en la imaginación de la personas que los experimentan y no representan de manera alguna peligro inminente para ellos. Pero no deja de afectarles a nivel psicológico y físico en algunas ocasiones, pues puede causar depresiones, ansiedades, preocupaciones, fobias, etc.
Es importante establecer cuáles son nuestros miedos, y hacer un esfuerzo por liberarnos de ellos, antes que ellos nos hagan sus esclavos. Existen personas que le temen al amor. Sí, al amor, a ese hermoso sentimiento que todos los seres humanos deberían tener derecho a sentir. Son muchos los adultos que en su niñez han experimentado falta de amor, abandono, dolor y sufrimiento. Estos los marcan, negándose a sí mismos la oportunidad de amar y ser amados. Otros le temen por malas experiencias, porque han salido lastimados de relaciones pasadas. Pero no deberían enfocarse en el dolor o las huellas que haya dejado esa relación o relaciones sino más bien, se debe aprender a buscar dentro de toda las situaciones vividas las cosas positivas. Piensa que hoy día no eres como eras antes de dicha relación, sino que fue un proceso de crecimiento y enseñanza, de fortalecimiento emocional y espiritual. No se nieguen la posibilidad de volver abrirle las puertas al amor.
La clave para comenzar amar está dentro de nosotros mismos, lo único que se necesita es comenzar a amarse a sí mismo, aceptarnos tal cual somos, creernos merecedores o merecedoras de todas las cosas buenas que la vida nos ofrece. Debemos aprender abrir la puerta de las oportunidades y no dejarlas escapar, cuando por ella comiencen a entrar. Hay oportunidades que solo se dan una vez en la vida, léelo bien, solo una. Entonces creé que el amor abre puertas, crea caminos, nos fortalece, nos enseña cuan fuerte o valiente podemos ser incluso cual vulnerables somos. El amor nos hace mejores personas, porque aquel que verdaderamente conoce el amor se reinventa como ser humano.
En ocasiones les ocurre algunas personas que ese amor llega sus vidas y sienten que llegó en el momento equivocado, porque tal vez llegó en una etapa tardía de sus vidas. Pero realmente hay un tiempo definido para amar? Existe una edad para sentir a plenitud tan maravilloso sentimiento? Existirán condiciones que los limiten a sentir a dar y recibir? La respuesta sería que existen miedos, terribles y grandes miedos que les limitan a vivir a plenitud sus vidas, miedos que les mutilan y le niegan la oportunidad de sentir, disfrutar y vivir a plenitud el amor. Por esa razón tantas cosas se pierden por miedo a perder. El que no se arriesga no gana, porque nunca sabrán cuál hubiera sido el resultado de haber tomado la decisión, sea esta la correcta o no. Cada experiencia nos aporta conocimientos, sabiduría y nos hace seres más fuertes, porque el que cree en el amor sabe que el amor se perfecciona a sí mismo. No teman, no tengan miedo a sentir, es una necesidad básica del ser humano, nacimos para amarnos, entonces porque temer. Vence tus miedos libérate de tus cadenas y vive, no dejes que la vida pase por ti, pasa tú por la vida, viviéndola con intensidad.