Esta pasión que ya poseía
se apodera de mí.
Me posee de poesía.
Me hace agua.
Me hace espuma.
Me da alas
y ya no soy la mujer
tan plantada en mis pies.
Me crecen raíces
y cual enredadera,
me cuelgo
de mis pensamientos.
Me diluyo en el río
que llevo por dentro,
y desemboco en el mar
de mis cinco sentidos.
Repliego las alas ante la gente
no sea cosa que crean,
que estoy demente.
Esta pasión que ya poseía
me posee,
y me nacen versos
que como agua
que como espuma
se me deshacen,
entre las manos.