Lealtad.
Sigo de pie con extrema compostura,
de que esto es tan tuyo, como mío,
te he jurado temiéndome esté desvío,
lo he apostado todo por esta locura,
y mi lealtad ha sido mi gran armadura
con la que a lo dudoso siempre desafío.
Te aseguré estar a tu lado en un bravío
camino, y aún no he perdido la altura.
Te doy mi tiempo que es muy pobre
pero tengo, también mi admiración
que significa más que cualquier cobre
cuenta con mi empobrecido corazón
que es intermitente, ante el que obre
pero te doy mi lealtad libre de traición.
MariánGónzales
DerechosReservados