Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
-Le faltarán al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio.-
Pensó para si el empresario circense, al figurarse al artista haciendo un triple salto mortal allá en las alturas, de una barra a otra...
Ese innovador numero, anunciado a bombo y platillo, hizo acercarse hasta el descampado donde se había levantado una inmensa carpa, a una ingente cantidad de curiosos, para ver aquel más difícil todavía, donde nunca antes se habían usado dos barras de trapecios móviles.
-¡Menudo desengaño!-
Se oyó entre el público, cuando las luces de los focos iluminaron aquella cúpula donde se veía balanceándose al trapecista.
-Resulta que pusieron red. ¡Nos han dado gato por liebre!-