Bajo por la calle
hasta la isla de mi habitación,
el rincón del universo soy yo,
algunas nubes en el cielo; habrá que pintar el techo
en el océano de mi vaso se beben ministeriales sabores
a una cuadra de mi habitación mi vecino hace el amor
con aquella mujer que abandono su tierra
en el radio un discurso horrendo, palabrería demás,
ajusto el calefactor
matinales pájaros que;
¿cantan, lloran o carcajean?
los espacios que disfruto son cerrados
me inspiro en momentos sin reloj en la muñeca
es difícil mirar el mar desde adentro
estamos oscuros por dentro
hace un mes y medio que no hago nada descifrable.
una flor de plástico
una poema plástico
un beso cerrado
algo con que masturbar el tiempo.