Golpeo en la colita a la pequeña
y ella sonríe complacida;
luego intento soñar lo que ella sueña
pero creo más bien que está dormida.
La beso en sus párpados cerrados
y un polvo de hada me tiene a mí despierto;
tengo pulsos de su luz por todos lados
tengo pulsos de amor como en un cuento.
Feliz estoy por ella y un poco loco,
también embrujado, solo un poco
pero me da lo mismo, no me importa.
Y no importa porque no veo
a su lado a Peter Pan; la vida es corta,
es un cuento, no es verdad, y me lo creo.