PREGONANDO
Donde quiera que el aire se lleve
mis tenues palabras errantes,
sé, que se oirá mi voz.
Una vez alguien sabio me dijo;
“si quieres que tus palabras lleguen
hasta cualquier sombrío rincón,
canta fuerte, grita alto,
pregona con el corazón”.
Sigue escribiendo con piel y sangre,
desnuda ese fuego ardiente
que hay en tu interior
y narra lo que se siente
cuando el amor es de dos,
cuando ardientes sentimientos
manan desde tus ojos
saliendo hacia el exterior
y deja que todo fluya,
tu sabes recitar por los dos.
También me dijo orgulloso:
“Deja que tu verso acaricie mis oídos
y que adule mi corazón
pues tu mejor que nadie sabes
hacerme volar,
con tu verbo, tu palabra,
tus mensajes y oración,
con esas estrofas llenas
de melodía y canción”.
Y deja que estos poemas
aniden en nuevas almas
que ayuden a otras personas
a despertar su amor,
por que tu niña mía;
tu si que dejas
un agradable sabor.
Y que importa si te plagian,
no es eso lo que pretendes
hacer feliz a la gente,
y que tus versos se lean
desde aquí hasta la luna,
¡pues pregonarlos
por Dios!
Solo así,
pregonando a los cuatro vientos
seras grande, seras eterna,
seras alma, seras voz,
seras viento, canción solemne,
seras melodía, poema vibrante,
seras luz y resplandor.
Tendrás sentimientos etéreos,
llegaras hasta el mismo sol,
surcaras los mares eternos
con tu pluma y tu creación
y si alguien se atribuye tu texto
será por alguna hermosa razón.
Tal vez algún enamorado
le declare a otra su amor y su pasión,
deja pues que te lean,
que se transmita tu voz,
Deja que tu mensaje
viaje a través del tiempo
en otra hermosa dimensión
y que los navegantes e internautas
la propaguen compartiendo su esplendor.
Gracias por tu grandioso consejo
muchas gracias, mi amor.
MARISA DEL OLMO
10 DE MARZO DE 2015