A escondidas hablamos de amores;
cabizbaja, adolorida, confieso lo que siento;
desgrano claro, cuáles son mis temores
no quiero más herir los sentimientos.
Es muy difícil continuar perverso camino;
brindemos espacio a la dura realidad.
La esperanza escapó de mi destino;
aceptemos el dictado de la sociedad.
Nuestros senderos ya están separados;
sufro en silencio, no tengo alternativa,
debo renunciar a persistir a tu lado;
y por amarte, de la soledad estoy cautiva.
Es un imposible buscar otra puerta;
el tiempo compartido es mi aliento.
Vuelan como espigas, una herida abierta,
nostalgias y suspiros, lanzadas al viento
Acepto el acuerdo, es tu proposición;
más allá en el silencio habrá otra vida.
Para consolar a un maltrecho corazón
y con delirio caer, a tus pies, rendida.
Prometo con cientos de lágrimas yertas:
esperarte ansiosa así pase un milenio.
Quiero morir porque sólo estando muerta
renaceré y será posible nuestro convenio.