Que tan compañera puede ser el pesimismo del optimismo,
me pregunté cuando el mundo sufre de catarsis y ceguera,
cuando le da lo mismo Bush que Osama.
Serán las letras con sus mentiras,
abrupta entre los pequeños deseos y plagada con sus capuchas,
o las pirámide de Egipto y los campos de concentración
quizás salga un pesimista diciendo que es mejor la última a la esclavización.
Y por último del lienzo dejo en mis líneas sanas,
el remedio de este mundo no está en brazos de titanes,
ni en dioses universales disfrazados de salvadores.
En una mano uno llevaba la copa y otro la servía,
la hermandad es a mis ojos la senda cabal.
18/03/2015
Muchas gracias por distinguirme con tan hermosa reflexión. Un abrazo.