No sientas pena ninguna, tus válidos temores
te llevan a rehuir con dudas a la palabra cierta.
Muchas decepciones, frustraciones, desamores,
evidencian razón y fortaleza a tu propuesta.
Olvida el resquemor; abre camino a Cupido
pretendiendo un amor tan puro como el viento.
Al calor del tiempo, a la felicidad hazle nido
y ama hasta finar los amargos pensamientos.
Atrás noches de abulia y frígida melancolía;
adiós a la soledad: Una perversa consejera.
Cambia la actitud hacia hermosa alegoría;
belleza y juventud son visitantes pasajeras.
Con marco primoroso de vigentes anhelos,
y en confianza plena, sembraré tu vientre;
lanza firme al pasado los rancios recelos,
déjame estar junto a ti, amándote por siempre.