Entreabriendo la puerta y mirando,
este niño con cara curiosa.
de su mano el pestillo tomando,
la otra mano en el marco se apoya.
Ese fondo oscuro da fuerza,
a la luz que penetra la puerta.
Esos ojos tan grandes mirando,
a la vida que está comenzando.
Un enmarque de oro cobrizo,
en pared toda ella de blanco.
Esos ojos, que siempre me miran.
Esos ojos, yo siempre mirando.
Este cuadro, si a ti te ha gustado.
Este cuadro, yo a ti te regalo.
Alfonso Espinosa