Hora crepúscular
que cubres de dolor mi isla pectoral
penetrante tristeza que me agobia,
que me hace sudar sangre.
Mis pupilas están muertas,
soy un desterrado ,un vagabundo.
Las aves me rondan ,portadoras de malos agüeros son.
Tu perfume amoroso traspasa mi soledad
manteniendo mi respiración,
anhelan mi ojos poder verte.
En esta misma hora te marchaste
sin detenerte, entonces las ilusiones murieron.
Mi espacio tiembla,
se pierde borrosa tu silueta ,
¡ Oh amor mío cuanto te ame ! .
Sebastian Dusalgi.