concibe la muerte
reencarna en esencias.
Suspira cual aire,
en la mejilla postra,
tan sensible caricia.
Sus principales motivos,
solo asemejan caprichos,
dentro de versos que crecen,
aumentando versos malditos.
Poeta, poeta, postranté de metas,
sus ideas inquietas, danzan en sones,
formando piruetas, dentro de su cabeza.
El poeta reitera en versos,
caprichos sin duda vividos,
motivos de dicha y olvido,
los odios más finos sentidos.
Es la casa, es calle el poeta,
adornando de versos certeros,
sublimes y embusteros sonetos.
Que chillan al rojo vivo en tormentos,
causando la vida y la muerte,
aprobando lo que fueron alientos.
Es el poeta aquella forma,
mensajero de letras perversas,
que domina en su gusto,
acomoda a complacencia.
Es poeta demonio sin sombra,
y en su viaje, deslizantes ideas,
se carcomen hasta quedar llenas
de dulces coincidencias envueltas
en sus imágenes y dulces letras
.
Es el poeta, amante nocturno
poeta sin rumbo, sin sombra
de un pensamiento oportuno,
que atrae majestuosa aurora
y lentamente nos alimenta
de postres, y de uno por uno,
nos da el mensaje hasta llegar
a la trampa de su mundo.
El poeta es maldito, manipula sus letras,
vuelve historia en mito, -yo misma lo he visto
en sus moralejas, dominadas por versos,
dominadas por caminos que viajan al parecer
y no importa su fin, siempre tienen varios destinos.
La verdad es que el poeta,
nos manipula en sus letras,
nos envuelve en su ritmo,
nos acarician grandes metas.
Poeta,
siento que surges entre olvidadas letras,
no olvides que el alma esta echa de cosas serias,
y tú,
poeta,
en tus escritos,
con amor conviertes la vida en tus semejanza inquietas,
-poeta de letras,
transformas el mundo, nos vuelves poemas.