¡Está de luto el cielo!.
Las nubes han llorado porque no han encontrado
la miel de tu mirar;
el azabache y el ónice del embrujo de tus ojos
se han desvanecido donde termina el mar.
¡Se abren las margaritas!.
¡Lloran los tulipanes!.
¡Sonríen las azucenas!.
…al rojo que circula por el jade de tus venas.
Es el llanto de una nube, acongojada de pena,
junto a las mariposas que pagan su condena,
justo con el rayo de sol que se fundió en la arena.
¡Está de luto el cielo!.
Las nubes han llorado
porque no han encontrado
la miel de tu mirar.