Eres la felicidad escondida en las nubes,
supremacía activa en mi onda oscilante;
novedosa voluntad en consumado dilema,
grano de arena oculto en el laberinto de mis penas.
Eres rayo de sol…brillante oro del cosmos;
fuerza magnética divina de amor incondicional;
concordia y armonía, ritmo y latido eterno,
espacio del alma, mi universo flotante.
Eres la lila blanca de un corazón que florece,
conciencia del manantial en singular nota de amor;
cósmico lenguaje en dosis escalonada,
sintonía enmarcada en un canto de dolor.
Es inquisidora esta creencia mía.
Valioso regalo de un desvalido luchador,
que deshoja lentamente sus pétalos de amor.
Este sistema pulsativo de inagotable pasión,
es rojo vino en las rosas
y ansias de un jazmín en flor.