Era como comer chocolate,
¡felicidad absoluta!
pero solo era una reacción abrupta .
Nos quejamos de las guerras
que hay en nuestras cabezas,
niñas gordas,
gordas anoréxicas.
Y sin más sentido pesadas están,
el amor no es suficiente
cuando el autoestima
por los suelos está.
La realidad de este castigo
no es mas que por comer.
La comida es un delito
que el cuerpo no puede merecer.
Y por mientras deciden ser delgadas,
al espejo se van a ver,
y descubren que entre los huesos
queda grasita para extraer.
La anorexia no es buena,
y por amistad la bulimia la acompaña
pues estas dos viejas feas,
solo viene a robar las ganas,
de ser una verdadera dama.
Sin ser cueros,
pegados al esqueleto .
¡felicidad absoluta!
pero solo era una reacción abrupta .
Nos quejamos de las guerras
que hay en nuestras cabezas,
niñas gordas,
gordas anoréxicas.
Y sin más sentido pesadas están,
el amor no es suficiente
cuando el autoestima
por los suelos está.
La realidad de este castigo
no es mas que por comer.
La comida es un delito
que el cuerpo no puede merecer.
Y por mientras deciden ser delgadas,
al espejo se van a ver,
y descubren que entre los huesos
queda grasita para extraer.
La anorexia no es buena,
y por amistad la bulimia la acompaña
pues estas dos viejas feas,
solo viene a robar las ganas,
de ser una verdadera dama.
Sin ser cueros,
pegados al esqueleto .