EN LA ETERNIDAD, SE ARA SILENCIO
Te necesito, silencio,
como mi cuerpo necesita
el aire que respira.
Tu existencia es
en mi vida y en mi mente,
algo que debe estar presente.
Cargada de silencio
está la brisa, lo mismo el movimiento
de las ramas que te arrullan, y los guaduales lloran cuando les hacen bulla.
Silenciosas están
las nubes y en silencio caen las
gotas de una fina lluvia.
En silencio la mañana
se esfuma, dándole paso
a la tarde, para terminar el día,
y en silencio llega la noche calurosa o fría.
Empieza a hacerse
largo el sufrimiento; cuando el que
sufre, rompe el silencio
con un lamento.
En silencio espera la
amante al ser querido, y en silencio
sufre y llora si al amanecer no ha aparecido.
En la noche oscura
y fría la luna disfruta sola, de su
infinito silencio y en silencio reparte la luz sobre la tierra.
Bello es que al
silencio lo interrumpa
solo un instante, el grito majestuoso
de un extensivo orgasmo, y una lagrima
de felicidad silencie lo sentido.
Anhelo calladamente
terminar la vida, y alcanzar
el silencio de la vida eterna.
Sólo aspiro reposar
mi cuerpo donde el silencio
de un lugar empradizado y frío
reemplace la vida, hasta que el llegar
silencioso de los años haga olvidar, en silencio,
lo que fue mi vida.
Te necesito, silencio,
como mi cuerpo necesita
el aire que respira.
Tu existencia es
en mi vida y en mi mente,
algo que debe estar presente.
Cargada de silencio
está la brisa, lo mismo el movimiento
de las ramas que te arrullan, y los guaduales lloran cuando les hacen bulla.
Silenciosas están
las nubes y en silencio caen las
gotas de una fina lluvia.
En silencio la mañana
se esfuma, dándole paso
a la tarde, para terminar el día,
y en silencio llega la noche calurosa o fría.
Empieza a hacerse
largo el sufrimiento; cuando el que
sufre, rompe el silencio
con un lamento.
En silencio espera la
amante al ser querido, y en silencio
sufre y llora si al amanecer no ha aparecido.
En la noche oscura
y fría la luna disfruta sola, de su
infinito silencio y en silencio reparte la luz sobre la tierra.
Bello es que al
silencio lo interrumpa
solo un instante, el grito majestuoso
de un extensivo orgasmo, y una lagrima
de felicidad silencie lo sentido.
Anhelo calladamente
terminar la vida, y alcanzar
el silencio de la vida eterna.
Sólo aspiro reposar
mi cuerpo donde el silencio
de un lugar empradizado y frío
reemplace la vida, hasta que el llegar
silencioso de los años haga olvidar, en silencio,
lo que fue mi vida.