Un beso es la llave
de un cerrojo incierto.
Quien no sabe
lo que habrá dentro,
corre el peligro de un desierto,
en arenas de luz y condena.
de un cerrojo incierto.
Quien no sabe
lo que habrá dentro,
corre el peligro de un desierto,
en arenas de luz y condena.
de esperar luego despierto...
no menoscabe
si desde el centro
logren mis labios pues el acierto
de rozar sus labios de arena.