Que enamorado estas,
que alucinada está tu ilusión por ella.
¡Pero cuidado!
Ella tiene un arma tras su espalda,
sostenida con su mano izquierda,
mientras que con la derecha acaricia dulcemente tu mejilla
y te invita a caer en su trampa.
que alucinada está tu ilusión por ella.
¡Pero cuidado!
Ella tiene un arma tras su espalda,
sostenida con su mano izquierda,
mientras que con la derecha acaricia dulcemente tu mejilla
y te invita a caer en su trampa.