Llegan rayos ardorosos
del nuevo sol que amanece,
de los andenes del tiempo
y el silencio... se estremece
en pasos que presurosos
entre las olas del viento,
vuelan y desaparecen.
La luz... disipa la noche
increpa su compostura,
saludando con dulzura
cuando de nuevo aparecen
los días entre sus brazos.
Nadan luciérnagas blancas
entre luces de colores,
y al amanecer florecen
en los jardines de flores
traviesas ave Marías,
dando perfumes y olores
y regalando alegrías.
del nuevo sol que amanece,
de los andenes del tiempo
y el silencio... se estremece
en pasos que presurosos
entre las olas del viento,
vuelan y desaparecen.
La luz... disipa la noche
increpa su compostura,
saludando con dulzura
cuando de nuevo aparecen
los días entre sus brazos.
Nadan luciérnagas blancas
entre luces de colores,
y al amanecer florecen
en los jardines de flores
traviesas ave Marías,
dando perfumes y olores
y regalando alegrías.