ME ENAMORÉ
Me enamoré,
ya lo había hecho,
pero el amor volvía
a florecer y fenecía.
Finalmente me enamoré
no de una mujer, ni de una
fortuna, ni nada que se le parezca.
Me enamoré de algo que
me llega al alma, me enamoré
de un intangible al que le puedo
confiar mis penas o la alegría
de mis triunfos.
Antes me había enamorado
de muchas cosas, entre estas
de una amante apasionada,
intensa y loca.
De una bella mujer infiel como yo
y de otras tantas.
Algo aprendí de estos amores
aunque uno nunca termina de
aprender.
También tuve un perro y una lora,
con el perro la cuestión era difícil,
puesto que el idioma de la cola
nunca lo aprendí.
Con la lora me entendía más fácil,
pero me canse de escuchar sus carcajadas;
yo pensaba que la muy atrevida
se burlaba de mí.
Con urgencia necesitaba encontrar
a alguien en quien confiar.
Después de mucho ir y venir, encontré
a quien confiarle mi forma de pensar,
de decirle sin temor a rechazarme,
como manejo mis amores, mi vida,
la economía y mis pasiones.
Este amor colmó todas mis
ambiciones y hoy no veo la hora
y el momento de compartir con este
amor todo lo que mi mente guarda
y regula mi apasionado corazón.
Este amor no se llama
Leticia ni Carmen , ni Florencia,
ni María ; se llama POESÍA
DERECHOS RESERVADOS. HEJARAN