MIS SENOS
Delicados
los sientes delicados
suaves como la seda
mullidos y grandes
como colinas repletas
de espuma de mar y de estrellas
tan blancos... que te da pena
marcarlos de azul violeta
y yo que te pido que muerdas
sin miedo, que aprieten tus manos
¡con fuerza!
y tú, con tus labios
¡tan tímido!
vas... y sólo acaricias
y sólo me besas
¡tan tímido!
vas... y sólo acaricias
y sólo me besas
22.6.06
JULIA
Muy pocos hombres tienen la sapiencia para acariciarlos de manera correcta, solo alguien del propio sexo sabe el secreto que guarda un cuerpo igual a su cuerpo, de unos senos delicados suaves como seda, de seda han de ser las manos que los sujeta y cuando pidan que los muerdan con fuerza, la fuerza a de ser medida para la misma receta. Intenso poema narrado con una voz que apasiona y hace sentir sensaciones completas. Con admiración y cariño. Marta