La oscuridad cae desvanecida,
cuerpos obscenos sobre la luna...
Venga,
permítase cultivar este lodo,
estas costras tan huecas y partidas:
cuente con el vacilante resplandor del cosmos,
venga y reviente el aire con su mañana roja...
¿Es usted quien sigilosamente rasca la escena?
¡Es usted!
¡Es usted!
¡Es suyo este sudor que del moho brota!
¿Y dónde quedó el poniente metálico?
¿Las estrellas de bronce sobre su pelo pardo?
He de preguntar torpemente,
el dolor le roba gotas al viento,
usted anda descalza sobre mi tiempo incinerado...
(Enzo)
cuerpos obscenos sobre la luna...
Venga,
permítase cultivar este lodo,
estas costras tan huecas y partidas:
cuente con el vacilante resplandor del cosmos,
venga y reviente el aire con su mañana roja...
¿Es usted quien sigilosamente rasca la escena?
¡Es usted!
¡Es usted!
¡Es suyo este sudor que del moho brota!
¿Y dónde quedó el poniente metálico?
¿Las estrellas de bronce sobre su pelo pardo?
He de preguntar torpemente,
el dolor le roba gotas al viento,
usted anda descalza sobre mi tiempo incinerado...
(Enzo)