No me digas que todavía me amas,
si ya había perdido la ruta que me lleva a ti,
los amaneceres que alegraban mi alma,
el color rojizo de la tarde,
y el olor de los campos en primavera…
Y tú, ¿dónde estabas?,
mientras mi corazón viajaba entre la oscuridad,
bajo las noches sin estrellas,
el aire me olía a ti,
pero no lograba verte,
mis pensamientos recorrían las distancias
en tu búsqueda,
incansable búsqueda que no veía la luz,
mis caminos fueron tortuosos, vacíos,
despegar tu corazón del mío, no podía,
acariciar tu alma, tampoco,
y en medio de esta incesante rutina
apareces de nuevo, como un rayo de esperanza,
un suave soplo de alegría,
un respiro de vida,
casi un sueño… una ilusión…
No me digas que todavía me amas,
si aún no tengo preparado el corazón…
si ya había perdido la ruta que me lleva a ti,
los amaneceres que alegraban mi alma,
el color rojizo de la tarde,
y el olor de los campos en primavera…
Y tú, ¿dónde estabas?,
mientras mi corazón viajaba entre la oscuridad,
bajo las noches sin estrellas,
el aire me olía a ti,
pero no lograba verte,
mis pensamientos recorrían las distancias
en tu búsqueda,
incansable búsqueda que no veía la luz,
mis caminos fueron tortuosos, vacíos,
despegar tu corazón del mío, no podía,
acariciar tu alma, tampoco,
y en medio de esta incesante rutina
apareces de nuevo, como un rayo de esperanza,
un suave soplo de alegría,
un respiro de vida,
casi un sueño… una ilusión…
No me digas que todavía me amas,
si aún no tengo preparado el corazón…