Voy caminando errante entre las sombras de las cortinas de humo
que ha dejado la niebla en este espacio dormido.
No encuentro el mecanismo usual que impulsa a latir
la bomba que maneja mi cuerpo.
Por la cabaña, detrás del valle, veo corriendo el agua del río,
… y yo, soy un punto de ignorancia que vaga con poca fe por el destino.
Más allá de mis secretos, trato de mantenerme en armonía con Dios.
Resucitan mis pensamientos en los colores claro-obscuros
de momentos extenuados.
No se si encontraré en el cielo, la paz para mi infierno.
Mi rostro veo reflejado en el espejo del gran Lord.
La luz del aura violeta de los Serafines, me recuerda con su brillantez
[la tristeza y el sufrimiento padecidos por el verbo.
Como el judío errante quiero liberarme de la maldición que me ata
a la gigantesca rueda del karma y de las reencarnaciones…
Pero los intentos son en vano.
Mi espíritu vencido se arroja entumecido
en los símbolos perdidos en la alquimia de mis sueños.
Huelo el aroma sutil de las rosas invisibles.
La serenidad me persuade para volver a empezar.
Se reinventa mi alma como un huésped en el crepúsculo de la vida
…habita el amanecer de un eclipse de sol
y se engulle silenciosa en la espuma del querer.
Y ambiciono los abrazos de la noche.
Olvido mis noctámbulos pasos
y los relatos eróticos de la luna a la obscuridad
cojeando pesadamente de penumbra y soledad.
Los poemas de amor y tentación, son cuentos de la luna nueva.
Lo finito de mi cuerpo se ha quedado contabilizado en la yema de mis dedos.
Lo infinito a lo lejos de mis ojos, es el guardián pusilánime
de la sombra de los tiempos
[y de las canciones de dolor en los silbidos del viento.
¡Ocaso desanimado bajo eclípticos deseos!.
Soy una amante fogosa que se regocija en los abrazos de su sol.
Lectora asidua del libro de la vida de los muertos
que esconde en sus páginas las infamias grandes y pequeñas
solapadas en las rosas de sangre
[vestidas con adornos asedados en sus pétalos de luto.
La absoluta seducción de las gotas que se derraman con la lluvia torrencial,
batalla con las anécdotas perdidas de los tesoros faraónicos vagando en la memoria.
Trabalenguas de máxima ironía escritos con mayúsculas en lo gótico de las letras
grabadas con elegancia en los “óscares” ganados por los hijos de la luz.
Amo la vida y todo lo que ha conspirado a forjar las líneas de mi historia.
Bajo un círculo sanguíneo viajan mis éxitos al ritmo de mis células.
Remedios mitológicos son las religiones del mundo.
Solución al reiki de tanto mutismo húmedo.
Soy esa diosa erótica que se rige por las siete leyes
[espirituales del amor;
en los abrazos que entre sábanas de seda hechizan al harén de los placeres
…camino clandestino donde termina el arcoíris.