En las aristas húmedas de mi mente
donde crecen cada día los pensamientos,
señales que llegan a mi corazón latiente,
como refugio escondido de mis recuerdos,
pululean mis ideas en una procesión inerte,
en el que los cirios olvidaron coger su fuego,
llama perpétua de mi espíritu ardiente,
que en su olvido, perdieron mi “te quiero”,
y con el tiempo, yo me olvidé de quererte.
donde crecen cada día los pensamientos,
señales que llegan a mi corazón latiente,
como refugio escondido de mis recuerdos,
pululean mis ideas en una procesión inerte,
en el que los cirios olvidaron coger su fuego,
llama perpétua de mi espíritu ardiente,
que en su olvido, perdieron mi “te quiero”,
y con el tiempo, yo me olvidé de quererte.
me gusto mucho tu poema...sigue así