Es tu rostro, tan afable...
tan sereno, tan jovial,
que invita a la cercanía,
a cobijar la amistad.
Los ecos de tu poesía
reverberan en mi pecho
cual manantial de ternura
que baña mi corazón,
en aromas de frescura,
en fragancias de ilusión.
Eres tú, amigo Raúl,
quien inspira este momento,
instante en el que te pienso,
haciendo vibrar en mí
el cariño y la emoción
que por tu bello talante
renacen en mi interior.
Felicitaciones!!
Abrazos para los dos!