
Querido Alex:
Te escribo luego de varias semanas porque estuve un poco enferma, pero nada de cuidado, perdona vida mía,
¡Sabes!, anoche tuve un sueño, soñé que venías entre olas hacia mí, pero un viento fuerte, te impedía acercarte y yo angustiada te llamaba y tú cada vez más te alejabas. Pasaba horas de cruel angustia y luego me desperté sudando en mi cuarto.
Ojalá esto no suceda en la realidad, amado mío, pues yo sin ti, de pena moriría.
Alex mío, guarda bien esta carta que te escribo, que no la vea nadie, pues podrían descubrir nuestro amor secreto, y ya nunca te volvería a ver.
Cariño, no sabes cuánto te extraño, toda la campiña está triste sin ti. Los árboles y las flores parecen que quisieran llorar y ya ni el sol, me alegra tanto, sin ti. Pero yo estaré fuerte, resistiré. Y estaré esperando tu regreso, allá a las orillas del lago de los cisnes, donde nació nuestro amor.
Te envío acendrados besos.
Tu adorada Susan.
Autora: Edith Elvira Coqui Rojas - Perú -D.R.A