Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Tú eres el paraíso andando,
no eres mi tesoro, esos se pierden,
tú eres lo que se conoce como invaluable,
tu precio, si lo hay será irremediablemente
codiciable, ha de ser por eso, que no te quiero
mucho, te quiero siempre
Y siempre no es ahora ni mañana,
o lo que ayer pasó, para mí el
siempre no termina cuando muera,
vive más allá de lo que pienso
Y yo pienso que no te quiero de lejitos
aunque te pienso detrás de mis fronteras,
porque ha falta de pan siquiera agua,
y tú eres mi fuente de nostalgias, manantial
de mil sabores, y entre ellos el principal,
eres tú, mí amor,
Y el amor es aquello que me desvela y cuando duermo
me vela, es lo que yo diría, una carga liviana, un mal necesario,
lo que necesito para no morir de muerte y sí morir pero
morir, por amor a ti
Y a ti te escribo: a la estrella más bella a la luna
más agraciada; tu vida es mi espacio
adictivo, y la única razón por la cual prosigo
es por querer estar contigo.