De mis sobrinas María José y Carmen
Virgen niña, invítame a merendar.
Invítame, Virgen Niña,
esta tarde a merendar,
que tu madre Santa Ana,
¡qué rica nos la pondrá!
Después las dos rezaremos
al Ángel que anunciará
que Jesús vendrá muy pronto
y vas a ser su mamá.
Jugar contigo, Madre.
Cómo me hubiera gustado,
Madre, cuando eras niña,
haber estado jugando
contigo todos los días.
A las muñecas de trapo,
en la calle, al pilla-pilla,
y después haber rezado
para ti el Ave María.