... para que entonces ame como un loco
Dame un alma que no reciba el viento,
cerrada y que no sepa lo de fuera,
como el claustro de piedra de un convento,
que no sienta y sentir tampoco quiera.
Y el corazón también endurecido
a todo lo mudable del sentido.
Y así se vaya haciendo poco a poco,
a fuerza del vacío y de la nada,
el sitio donde halles tu morada
para que entonces ame como un loco.
Salvador González Moles
Dame un alma que no reciba el viento,
cerrada y que no sepa lo de fuera,
como el claustro de piedra de un convento,
que no sienta y sentir tampoco quiera.
Y el corazón también endurecido
a todo lo mudable del sentido.
Y así se vaya haciendo poco a poco,
a fuerza del vacío y de la nada,
el sitio donde halles tu morada
para que entonces ame como un loco.
Salvador González Moles