Amanecer de furia y rosas
A veces en la noche de pronto me despierta
la fuerza de la duda.
Me quedo contemplándote. Sosiego
mi ansiedad ya tranquilo.
Entonces es que cierro mis ojos en la cierta
visión de la desnuda
verdad de que amanezca con su juego
la luz y su sigilo.
Y pasada la noche y su penumbra
despiertas bulliciosa,
y el sol nuevamente nos cubre y alumbra.
Tu voz en la mañana
alegre y animosa
se parece a la furia de la rosa temprana.
A veces en la noche de pronto me despierta
la fuerza de la duda.
Me quedo contemplándote. Sosiego
mi ansiedad ya tranquilo.
Entonces es que cierro mis ojos en la cierta
visión de la desnuda
verdad de que amanezca con su juego
la luz y su sigilo.
Y pasada la noche y su penumbra
despiertas bulliciosa,
y el sol nuevamente nos cubre y alumbra.
Tu voz en la mañana
alegre y animosa
se parece a la furia de la rosa temprana.
Salvador González Moles