Qué divina navidad,
esperando al niño de bondad,
que rezuma en sus ojos, golondrinas de felicidad.
María y José
con ansias lo esperan,
buscan posada,
un pequeño establo los alberga.
Nace el niño santo
entre la algarabía de los animales del campo,
humildes pastorcitos
y ángeles en aleluyas esplendorosos.
¡El rey del mundo
entre pajas ha nacido!
En el cielo y en la tierra hay alegría y alborozo.
Las calles de mi ciudad
exultan de alegría, en mágicas bombillas
y árboles de todo tamaño.
La gente comprando regalos
preparando bellos belenes
en sus salas o tiendas comerciales.
¡Qué divina navidad!
en villancicos celestiales de niños angelicales,
en chimeneas de calidez
y armonía de los hogares.
El ambiente exhala sus perfumes de paz y amor,
la gente se hace mas buena.
Todos quieren compartir con los demás.
Oh, divina navidad,
regalo del cielo,
para los hombres de buena voluntad.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-derechos reservados
