Ella sentía que él era el hombre de su vida, en el hallaba paz y consuelo. ¡Se sentía tan enamorada!, pero él le dijo: No María yo no puedo vivir contigo, tú ya tienes tu compromiso. Sintió entonces que su mundo se derrumbaba, ella lo amaba, pensaba que él también y de modo serio, pero él con esas palabras, le decía, que siga con su esposo, que no quería compromisos con ella, pero sí su compañía sus beso y abrazos. María estaba destrozada. Caminaba sonámbula por la acera, pensando: ¿Solo fui una aventura para él?, ¿Un objeto de deseo? y se lamentaba haber amado un hombre así.
Debería tomar una decisión definitiva al respecto.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados