Sê que uno de estos días vagarë en un sueño ancho
bajo del terrenal fuego de los cipreses,
puede ser que en esas llamas de carbones mancho
todo aquello que ame y limpie tantas veces.
Pueda que en esa olas en que mis voces abalancho
tan solo enmudecidas queden insensateces
y queden envejecidas todas mis niñeces,
Sin duda alguna y aunque me niegue al infinito marcho.