Cuando todo yacía perdido
desde el fondo de mi alma bramaba el mar,
aquella sensación de volver a amar
me alzaba en marejada de un sol redimido.
Y en vago sentir de resplandor ungido
me pierdo en cerúleo reflejo que salta,
y no, no es que me sienta marea tan alta
sölo së que escucho de gaviotas sus gemidos.
Rosas rojas meciéndose en la orilla
y sube a pleamar la virtud en aumento
como dorada serenidad a barlovento
que se rocía de honor que nadie le mancilla.
desde el fondo de mi alma bramaba el mar,
aquella sensación de volver a amar
me alzaba en marejada de un sol redimido.
Y en vago sentir de resplandor ungido
me pierdo en cerúleo reflejo que salta,
y no, no es que me sienta marea tan alta
sölo së que escucho de gaviotas sus gemidos.
Rosas rojas meciéndose en la orilla
y sube a pleamar la virtud en aumento
como dorada serenidad a barlovento
que se rocía de honor que nadie le mancilla.