Un día de enero te fuiste a hurtadillas
y aun asï seguía pidiendo tu limosna,
sentí melifero tu veneno de cobra
y subiö de nuevo el color a mis mejillas.
Me dices luego que aunque me ponga de rodillas
no volverás a mi vera a sentir mis perlas,
pero por mäs que te alejes së que no es cosa sencilla
y se que mis estrellas te encandilaran al verlas ;P