Mar, llévate mi pena en tus vestidos celestes,
¡No, no mires atrás déjalo partir ya!
Mar bésame en tus olas
que ahora me siento muy triste
¡Él ya no volverá, lo sé!
Mar haz que lo olvide;
no quiero sus sellos en mi piel.
Mar en tu boca salada,
llévate los besos de inmensa ternura que le di.
Mar tranquilo,
pacifica mis ansias de verlo.
Que no claudique al deseo de olvidarlo
de mis entrañas hoy quiero sepultarlo.
¡Mar abrázame!
Necesito de tus consuelos,
él partió ayer,
y yo siento aún su lejanía,
¡No sabía, querido mar, que olvidar era misión tan dolida!
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados