Antes de despedirme, dejo aqui una canción. Un bolero de Antonio Machin.
Me tienes...
pero de nada te vale.
Soy tuyo...
porque lo indica un papel.
Las leyes las promueven los hombres,
pero en el corazón, que es el que siente amor,
tan sólo mando yo.
El mar y el cielo se ven igual de azules
y en la distancia, parece que se unen.
Mejor es que recuerdes que el cielo sienpre es cielo
que nunca, nunca, nunca...el mar lo alcanzará.
Permíteme igualarme con el cielo
y a ti te corresponde ser el mar.
Desde el cielo, gracias Antonio, por tu voz y tu arte.
Me tienes...
pero de nada te vale.
Soy tuyo...
porque lo indica un papel.
Las leyes las promueven los hombres,
pero en el corazón, que es el que siente amor,
tan sólo mando yo.
El mar y el cielo se ven igual de azules
y en la distancia, parece que se unen.
Mejor es que recuerdes que el cielo sienpre es cielo
que nunca, nunca, nunca...el mar lo alcanzará.
Permíteme igualarme con el cielo
y a ti te corresponde ser el mar.
Desde el cielo, gracias Antonio, por tu voz y tu arte.