Quisieras ver la estrella y no se ve en el cielo.
¿Puedes verla en tu alma?... El niño está por nacer,
te abrazará como Dios en noches de desvelo,
nadie te ama como él, su amor en ti va crecer.
Es una Noche Buena, un anhelo, una promesa
brillando en tu espíritu, y el más tierno regalo.
Recíbelo por favor y luego en ti profesa:
Bendito sea el niño puedo ver ya su halo.
Quizá no creas en él, pero él no tendrá miedo
a morir por amor y querrá salvarte.
Quizá si crees en él y no mucho en su credo,
y de cualquier manera, él siempre sabrá amarte.
Feliz con los afectos o en triste soledad...
Es una Noche Buena de Paz y Navidad.