De tu pecho lactante
de tu gloria infamante
de la razón inexacta
que promueven tus labios
de la tierra, equidistantes.
De tu sueño incesante,
necesario cordón umbilical,
promesa tierna de la uva
pisada y coloquial.
De tu ausencia sonora
a la tragedia de tu vida,
donde se aproximan
como cálidos panes,
tus besos de mediodía.
Esqueleto, firme, de tantos
hijos entrañables-.
©
de tu gloria infamante
de la razón inexacta
que promueven tus labios
de la tierra, equidistantes.
De tu sueño incesante,
necesario cordón umbilical,
promesa tierna de la uva
pisada y coloquial.
De tu ausencia sonora
a la tragedia de tu vida,
donde se aproximan
como cálidos panes,
tus besos de mediodía.
Esqueleto, firme, de tantos
hijos entrañables-.
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