No te creo...no me creas
marcaron tus dedos mi piel inexperta,
con la maestría del que sabe dar.
Y no hallé en tu fuego
ni luna ni estrellas,
ni brisa envolvente
ni gloria ni paz.
Confianza y ternura
son dones supremos,
que no alcanzarás.
No te sigo...no me sigas
hombre trasnochado,
busca otro lugar.
marcaron tus dedos mi piel inexperta,
con la maestría del que sabe dar.
Y no hallé en tu fuego
ni luna ni estrellas,
ni brisa envolvente
ni gloria ni paz.
Confianza y ternura
son dones supremos,
que no alcanzarás.
No te sigo...no me sigas
hombre trasnochado,
busca otro lugar.