Cierto sometimiento
a la certeza crucial de tu vida,
ya te inunda, y en la ecuación
alegre, la lisonja estúpida
no acaba de convencerte.
Al igual que la inútil conversación
fría, distante, con tanto hijo de Satanás
suelto, te mantiene con vida- no hay
dónde elegir o legar fe, esperanza,
caridad-, el bochorno interior de
suplir una realidad por otra, hace
que en ocasiones te enerves y coloques
palabras que no correspondiera.
Cierto desapacible amor y cierta sombra,
de todo esto afortunada, te salva, y en la
desbordante lejanía, cifras tus minúsculas
fuerzas y esperanzas. No te afligen ya
recuerdos o memorias, sombras también
de días difíciles y escuetos, mas reservas
para ellos, un sabio rencor en forma de prudencia.
Y pensar que el mundo en ocasiones fue eso!
©
a la certeza crucial de tu vida,
ya te inunda, y en la ecuación
alegre, la lisonja estúpida
no acaba de convencerte.
Al igual que la inútil conversación
fría, distante, con tanto hijo de Satanás
suelto, te mantiene con vida- no hay
dónde elegir o legar fe, esperanza,
caridad-, el bochorno interior de
suplir una realidad por otra, hace
que en ocasiones te enerves y coloques
palabras que no correspondiera.
Cierto desapacible amor y cierta sombra,
de todo esto afortunada, te salva, y en la
desbordante lejanía, cifras tus minúsculas
fuerzas y esperanzas. No te afligen ya
recuerdos o memorias, sombras también
de días difíciles y escuetos, mas reservas
para ellos, un sabio rencor en forma de prudencia.
Y pensar que el mundo en ocasiones fue eso!
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