...Y le dí la espalda a la esperanza
para hundir mi frente en la quietud.
Cabalgaron sobre mí mudas batallas
más no supe de esas luchas que no acaban,
...ni el fragor de sus lamentos, llegó a mí.
Cuando la paz, lo es todo.
para hundir mi frente en la quietud.
Cabalgaron sobre mí mudas batallas
más no supe de esas luchas que no acaban,
...ni el fragor de sus lamentos, llegó a mí.
Cuando la paz, lo es todo.