Misterioso silencio.
Veo la noche como un guante
exacerbado, o es la nieve quien
me asusta. Soy total sobre ella.
Me conmueve esta soledad de barriada.
De extrarradio. Toco la noche
y es un rectángulo nevado copiosamente,
amplitud sonora resguardada. Junto
a mi pared, se deshilachan los cadáveres
de otros días, miedos profesionales, tristezas.
La nieve es un semicírculo ahora que anega
mi longevidad. Transito por las calles,
aunque no lo haga. Veo rostros carcomidos,
violetas cerúleas, plásticos desvencijados, todo,
por unas miserables pesetas vendido.
Los días se harán más largos. La intimidad
del invierno, menos ausente. Tengo el corazón
tranquilo. ©
Veo la noche como un guante
exacerbado, o es la nieve quien
me asusta. Soy total sobre ella.
Me conmueve esta soledad de barriada.
De extrarradio. Toco la noche
y es un rectángulo nevado copiosamente,
amplitud sonora resguardada. Junto
a mi pared, se deshilachan los cadáveres
de otros días, miedos profesionales, tristezas.
La nieve es un semicírculo ahora que anega
mi longevidad. Transito por las calles,
aunque no lo haga. Veo rostros carcomidos,
violetas cerúleas, plásticos desvencijados, todo,
por unas miserables pesetas vendido.
Los días se harán más largos. La intimidad
del invierno, menos ausente. Tengo el corazón
tranquilo. ©
Un placer.